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27.4.10

Poesia endevinalla !

L’arc de Sant Martí
li ha fet el llit
i s’ha dormit
com un nadó
a la vesprada
damunt del fil
del llençol de l’horitzo.
Flonjos els pits
argent a la mirada
pau a les mans,
rogents cabells
quan despunta l’albada;
lenta per un moment l’ànima,
i demà potser tempesta
de les passions del cor;
a l’ombra d’una princesa
encisada per la mar ,
sobre la vela blanca
o sota de l’atmetller
d’esperit tendre i lleuger;
pot ser íntima i propera
que sense preses t’espera
a la vora del camí;
el riu li fa de coixí.,
marcant la silueta
tot balandrajant ...
endarrera ... i endavant...

Quan li canta el vent
s’escampa cofoia
com preciada joia
sense miraments.

Neteja la pedra,
renta la muntanya
gira i d’una revolada
per la finestra s’esmuny,
mentrés l’esperen de lluny
la llum de la lluna.

De les nits el somni
dels camins regal
als pins colleret
i tan apreciada

La Pluja!

12.4.10

En tu propia fuente llorará la luna,
Con lágrimas hechas de gota de seda,
Haciendo que pese la bruma en la bruma
En la soledad del toque de queda,
En la soledad del toque de queda.
La mano que toca queda suspendida,
A medio suspiro apenas del beso,
Gemido a gemido se abre la herida
Y la noche cae por su propio peso,
Y la noche cae por su propio peso.
Por cada rendija, el tiempo vuelve a las casas
Como una humareda en la soledad del toque de queda
Una lengua extraña murmura su precio
Y otra lengua paga moneda a moneda.
Cada trapecista suelta su trapecio
En la soledad del toque de queda,
En la soledad del toque de queda.

Toque de queda de Jorge Drexler

En tu propia fuente llorará la luna,
Con lágrimas hechas de gota de seda,
Haciendo que pese la bruma en la bruma
En la soledad del toque de queda,
En la soledad del toque de queda.
La mano que toca queda suspendida,
A medio suspiro apenas del beso,
Gemido a gemido se abre la herida
Y la noche cae por su propio peso,
Y la noche cae por su propio peso.
Por cada rendija, el tiempo vuelve a las casas
Como una humareda en la soledad del toque de queda
Una lengua extraña murmura su precio
Y otra lengua paga moneda a moneda.
Cada trapecista suelta su trapecio
En la soledad del toque de queda,
En la soledad del toque de queda.