Una vez más lo que parecía una cosa resultó ser otra. Se nos venía anunciando un documento exclusivo sobre la inefable Encarna de nuestra época de radio, botijo y merienda. No podía ser de otra forma si tal programa venía de la mano del equipo del tomate, pero no creía que la desfachatez y la poca vergüenza pudiera alcanzar tal grado de tontería y absurdo.
El grueso del programita lo componían una serie de fotos en las que salían en la playa bañándose Encarna e Isabel con Paquirrin. Parece ser que la interfecta impedió la publicación de dichas fotos, o más bien censuró una parte de ellas, o sea se recortaron para que no saliera. Lo más gracioso de todo es que dichas fotos no mostraban nada salvo dos amigas que se bañan en la playa.
Hoy en día cualquiera sabe que una forma de eludir fotos, más... digamos ¿comprometidas?, es la de llegar a un acuerdo con la revista que las publica y hacer un reportaje digamos de "mutuo acuerdo", pero seguramente antes las cosas eran de otra forma y Encarna se ve tuvo que tirar de sus influencias para impedir la publicación íntegra. Cosa que no nos debería extrañar mucho si pensamos que cierta monarquía hizo lo propio con unas fotos en Italia, al igual que gentes del famoseo y la farándula con, digamos, más o menos influencia o poder para ello, hacen lo mismo a todas horas.
A partir de ahí todo se genera, o degenera, en el programa, dando paso a aberraciones tan interesantes como considerar que ella alardeaba en su programa de la verdad y en realidad mintió sobre su edad, su fecha de nacimiento y su pasado, y por supuesto de sus orientaciones sexuales.
O sea que como ella denunciaba injusticias sociales tenía que haber hecho previamente un monográfico dedicado a su persona diciendo que tenía más edad de la decía (tiembla sarita), haber dicho la verdad sobre su pasado torrido en el que fue maltratada en un colegio (ya ni intimidad ni nada), y finalmente afirmar su condición de lesbianismo a ultranza (vamos que el que sea maricón y todavía no lo haya dicho es poco menos que un canalla).
Todo aquél que no cumpla estos requisitos del absurdo en su grado máximo, lo siento mucho pero no podrá dirigir un programa de radio, y menos aún si dicho programa se enfoca hacía tratar de dilucidar cuestiones sociales y mostrarse solidario.
¿Que se avergonzaba de ser lesbiana? pues a lo mejor... vamos si es que lo era porque como no ha vuelto para decirlo... Y si fuera así ¿que? Parece mentira y creo lo he dicho alguna vez, que gente como Jorge Javier Vázquez con tan claras tendencias hagan uso y abuso de un tema que para algunos sigue siendo delicado. ¡Porque... ya no permiten ni la capacidad de tener pudor!
Por cojones hay que ser como ellos quieren que seas, y además si eres maricón lo tienes que decir y punto, para que así te sientas más libre y más realizado. Lo he dicho y criticado muchas veces. No me parece para nada libre y democrático "promocionar" una orientación sexual todo lo digna y respetable que se quiera, y menos si dicho alardeo se enfoca hacía jovenes o adolescentes que se encuentren atravesando la típica y tópica "edad confusa". Me parece que eso de democrático no tiene nada y menos aún la "presión" que se realiza sobre el temita algunas veces (recordemos las salidas del boris izaguirre y sus aleccionamientos hacía la juventud...)
Por eso me parece respetable la postura de Encarna sobre sus tendencias u orientaciones y no me resulta nada criticable esa toma de decisión, y menos aún cuando la otra parte interesada tampoco ha hecho lo propio.
Luego a partir de ahí la crítica desbarró a límites insospechados... que como la iglesia (COPE) había contratado a una persona tan insensible... que había sido una déspota toda su vida... que tiraba de influencias... que anunciaba ella misma los productos en la radio...
Todo ello raya lo increible cuando una persona no se puede defender, cuando hizo tanto bien a tanta y tanta gente que sería prolífico relatar los casos resueltos por ella de injusticias sociales, cuando si en realidad esconde un pasado ese pasado es ante todo suyo y de nadie más, cuando a nadie le importa como se es o deja de ser, cuando si se tienen influencia es porque la gente se deja influenciar y lo que predomina es la corrupción... cuando, en definitiva, de lo que se trata es de hacer daño aunque sea con la mentira y sobre todo la estafa.
El, la, lo y lu que me conoce sabe que no me prodigo en digamos algunos programitas de televisión, pero también sabe que me gusta oirlo todo, venga de donde venga, porque de esa forma puedo tomar criterio, formar un opinión y finalmente dar un veredicto sobre lo que me parece, en este caso particular, esa forma de hacer periodismo barriobajero.
Que pena igualmente de tanta gente que en su día fue ayudada por ella no tenga hoy por hoy los reaños (frase que era muy típica suya) para salir en su defensa al igual que se manifiestan tan alegre e ilegalmente por un cambio de gobierno día antes de unas elecciones, y por poner un somero ejemplo conste.
Al final he pegao el zarpazo pero si no lo pego reviento.