Hay cosas que les repites a los hijos y a los alumnos hasta la saciedad, y creo que consigues que te hagan un poco de caso cuando ya son ancianos decrépitos y se acuerdan de cuando su madre les decía que ... Repetiré aquí hoy, de nuevo, cosas que en otras ocasiones ya he dicho:
La naturaleza es caprichosa, dicen.
Pues no, la naturaleza goza de un tipo de inteligencia natural que se esscapa a la simple razón humana. Nuestros sistema vital, nuestro cuerpo, tiene tal cantidad de sistemas de tejidos, interrelación de neuronas, vias sanguineas y otros modos de comunicación interna, que si lo pensamos bien, nos hace percibir ese excelso milagro de que todo funcione de manera que podamos mostrarnos como un ser vivo. Drexler lo explica diciendo:
'Un enjambre de moléculas puestas de acuerdo de forma provisional.'
Definición de un ser vivo que me encanta por la realidad de la expresión. No somos nada más que eso. A pesar de la soberbia humana, cuyo comportamiento hace que defina al hombre como:
'¡Un animal prodigioso con la delirante obsesión de querer perdurar.'
El hombre en el sentido genérico de la palabra es eso, un ser autoempanado en querer ser el rey del mundo, que rechaza su nimiedad universal.
Somos la invisible animación de un sistema de diferentes clases de moléculas que están temporalmente juntas relacionandose y funcionando entre si, que habitamos en un planeta que vemos como maravillosamente azul, y que es infinitamente insignificante. Y estamos tan poco evolucionados todavía que somos incapaces de entender que los demás son libres en sus opciones de relación sexual, social, económica y religiosa.
En nuestro fuero interno, queremos dominarlo todo. Que los demás sean como a nosotros nos gusta. Que nadie sea diferente a lo política y correctamente establecido. Establecido por un ser con unan ideas absurdas, sobre si mismo y sobre los dioses que, se supone, que le amparan. Dioses que ponen en sus bocas palabras de dios. Palabras de misericordia que se convierten en opresión. Palabras de caridad que se truecan en injusticias. Palabras de amor que se manchan con sucias mentiras.
Mentiras para dominar a las personas, que sin la mente despierta para dilucidar la falsedad, creen y repiten como loros hawainos las mentiras que las bocas de esos falsos profetas que juegan a ser infinitamente déspotas, pues les toman por 'enviados divinos'.
La tiranía del poder mal entendido. La baja condición humana del que juega a ser lider y es un criminal, por sus inteciones primero, y por sus hechos después.
¡Qué pobre de corazón
es nuestra condición!
¡Que mal ejercen algunos el poder!
¡Cómo abusamos de los más débiles!
¡Cuanta humildad nos falta!
¡Cuanta compasión necesitamos interiorizar para poder exteriorizar!
¡Cómo se pisotean las raices, cristianas, mahometanas, budistas, chinas, rusas, africanas, romanas y griegas, fundadas en los valores de amor y comprensión!
¡Qúe asco!¡De verdad!¡Qué asco!
Disculpad si hay alguna falta en el texto, no tengo ahora tiempo de corregirlo.
Ayer escribí avance con b, pero fue un error de dedos y teclados.
2 comentarios:
Cuánta razón y qué bien argumentado. hasta las faltas están bien puestas. Quizá no acabe de estar de acuerdo con la última línea. Es el mundo que hemos hecho y algo lo iremos arreglando.
jajajaja, mis defectos a la vista del público. Si es que no puede ser.
Un besito
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