Vivimos en un mundo lleno de incertidumbre, entre el que campa a sus anchas la hipocresía disfrazada de virtud. Es ahora y lo ha sido siempre, no es que estemos en un momento expresamente pensado para la tontería que despierta la presunción de bondad perfecta. Cuantas veces cerramos los ojos a una parte de la verdad objetiva y nos creemos casi heroínas por mantener la lealtad a una amistad, sin saber que el precio de esa lealtad es precisamente la deslealtad hacia otra persona, que quizás no sea nuestra amiga, pero a la que debemos un respeto porqué ha confiado en nosotras, o en tí, y tampoco es nuestra enemiga, o tu enemiga.
Dicen eso de ‘Lo hice y lo volvería a hacer yo misma, porqué él es nuestro amigo’. Un discurso digno de ‘La buena Juanita’ -libro con el que introducían a mi madre y a mi tía en las virtudes de una buena mujer de su casa y de su marido en la escuela de las monjas a la que asistían cuando eran pequeñas-, si no fuese porqué en ese libro de marras, -que incluso a ellas con 85 años les parece demencial en estos tiempos, más que nada porqué han evolucionado un poco-, queda sin explicitar que se ha traicionado la confianza de otra persona para virtuar la justificación de este acto, a mis ojos tan rastrero. Si no fuera porqué el amigo al que se protegía no es precisamente un ser inexperto e inocente a quien había de salvaguardar de ‘una terrible hacker’ que quería destrozarlo por dentro y por fuera, y hacerle mucho daño al pobrecito él, tan inocentón y bueno que es. (Nótese el tono de sorna que se me escapa por debajo de las letras).
Lo mejor del caso es que, como en las cruzadas y otras ‘guerras santas’, parece como si en la justificación hubiese una carga espectacular de heroicidad, lealtad y fidelidad extremas. Claro está, que todo lo extremo acaba siendo algo perverso.
Va ella, la traicionada, y le dice a una de sus ‘amigas’: soy ‘Fulanadetal’, no me descubras porqué quiero gastarle una broma a ‘Sutanodecual’. A lo que la ‘amiga’ le contesta: ¡Ah, vale! No te preocupes que no le diré nada.
A continuación la ‘amiga’ lo pone en conocimiento de todo el mundo mundial, amén de avisar volando a la pobre víctima de la tal 'mala mujer que quiere hacerle mucho daño'. Y la aplauden con ‘yo habría hecho lo mismo’, que buenas amigas que somos oye. De lo mejor oiga usted. Cómo para fiarse mucho de las confidencias que se les hace. Mejor mantenerse al margen de cualquier intimidad.
Hay una cierta perversión, quiero suponer que debida a la 'igggniorrancia', en estos actos, sumidos por una parte en la buena voluntad de mejorar la amistad con unos y destrozar la confianza de los otros. Porqué en el caso en el que no fuera inconsciente, es tan perverso que da verdadero pavor.
Dicen eso de ‘Lo hice y lo volvería a hacer yo misma, porqué él es nuestro amigo’. Un discurso digno de ‘La buena Juanita’ -libro con el que introducían a mi madre y a mi tía en las virtudes de una buena mujer de su casa y de su marido en la escuela de las monjas a la que asistían cuando eran pequeñas-, si no fuese porqué en ese libro de marras, -que incluso a ellas con 85 años les parece demencial en estos tiempos, más que nada porqué han evolucionado un poco-, queda sin explicitar que se ha traicionado la confianza de otra persona para virtuar la justificación de este acto, a mis ojos tan rastrero. Si no fuera porqué el amigo al que se protegía no es precisamente un ser inexperto e inocente a quien había de salvaguardar de ‘una terrible hacker’ que quería destrozarlo por dentro y por fuera, y hacerle mucho daño al pobrecito él, tan inocentón y bueno que es. (Nótese el tono de sorna que se me escapa por debajo de las letras).
Lo mejor del caso es que, como en las cruzadas y otras ‘guerras santas’, parece como si en la justificación hubiese una carga espectacular de heroicidad, lealtad y fidelidad extremas. Claro está, que todo lo extremo acaba siendo algo perverso.
Va ella, la traicionada, y le dice a una de sus ‘amigas’: soy ‘Fulanadetal’, no me descubras porqué quiero gastarle una broma a ‘Sutanodecual’. A lo que la ‘amiga’ le contesta: ¡Ah, vale! No te preocupes que no le diré nada.
A continuación la ‘amiga’ lo pone en conocimiento de todo el mundo mundial, amén de avisar volando a la pobre víctima de la tal 'mala mujer que quiere hacerle mucho daño'. Y la aplauden con ‘yo habría hecho lo mismo’, que buenas amigas que somos oye. De lo mejor oiga usted. Cómo para fiarse mucho de las confidencias que se les hace. Mejor mantenerse al margen de cualquier intimidad.
Hay una cierta perversión, quiero suponer que debida a la 'igggniorrancia', en estos actos, sumidos por una parte en la buena voluntad de mejorar la amistad con unos y destrozar la confianza de los otros. Porqué en el caso en el que no fuera inconsciente, es tan perverso que da verdadero pavor.
Dioses del Olimpo, escuchadme:
¡Libradme del poder de la inocencia fruto de la ignorancia!
2 comentarios:
He oído rumores de que…Bla….Bla, bla.
Se comenta que fulanadetal……(los hombres hablamos de las mujeres y no tanto de los hombres)…. Bla….Bla, bla.
Los rumores pueden ser ciertos, pero quien sabe… Bla….bla, bla…y no será por ganas.
En confianza, que no se pueden hacer muchos comentarios, que tú ya me entiendes.
UHF, estoy desconcertado y no me lo puedo creer… Bla….bla, bla…yo no te he dicho nada.
Pues sí, esto es ser hipócrita y no tener fidelidad (la fidelidad no es tan solo sexual, esto seria otro debate interesante) a las amistades.
En estos casos de chismes suelo preguntar y tú que?
Saben!! Cada cual que se respete a si mismo, que la libertad se tiene que valorar………Eaaa!!!
Pd.: Uuiii si yo les contara…jajajajajajaja
En primer lugar, nunca hablo por rumores. No soy de la prensa rosa.Y en segundo lugar, no estoy en celo, lo que aclaro por diferentes supuestos masculinos y o u machistas, si se me permite y con todos los respetos, de baja estofa.
En tercer lugar, cuidado con el sentido del humor, no funciona cuando se pisan los derechos de otros_tras.
En cuarto lugar, ni todo debe respetarse, por no ser respetable, ni todo se puede tolerar.
En quinto lugar, 'no vemga a tasarme el campo con ojos de forastero, porqué no es como aparenta, sino como yo lo siento'.
Terreno pantanoso... peligro ... capitana a bordo.
Digo.
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