Un nuevo día acaba, un año viejo también. Y comienza un nuevo año.
Leí hoy la pregunta para una encuesta, y respondí. Decía:
¿Considera que el 2007 ha sido en conjunto un buen año para usted?
La respuesta es visceral: SI.
Cuando respondo una pregunta que sugiere demasiada reflexión apelo al estímulo instintivo. No vaya a pensarlo demasiado y se me quede la respuesta a la inversa de lo que quiero expresar. Una cosa es hacer gimnasia mental y otra ser masoquista e ir almacenando compulsivamente, como en acto de flagelación purificadora, una serie de datos negativos que a nada bueno nos traen.
Ha quedado gente por el camino. Unas del vecindario, otras de la familia y de las amistades. Les mando desde aquí, allá dónde se encuentren, mis más íntimas oraciones para que alcancen la paz de los cielos.
El trabajo es satisfactorio, yendo adelante, creando y manteniendo los proyectos con ilusión y esperanza. La convivencia es buena y la alegría riega las estancias y los corazones de todas las compañeras. Es un placer teneros ahí a todas.
La familia sigue bien, estamos con buena salud, en forma, aguantando los años y sus impertinentes consecuencias. El dinero no nos aprieta hasta ahogarnos. Solemos estar juntos en las celebraciones festivas, familiares y uno de los días de los fines de semana, haga frío o calor, comemos juntos y podemos charlar, cantar, reír, discutir, pelearnos y llorar juntos.
He visto a algunas de las amistades que están geográficamente demasiado alejadas para vernos a menudo y he podido tocarles la piel y darles unos abrazos bien apretados, mirarles a los ojos y sentir el placer de la proximidad tan preciada cuando la disfrutas con personas a las que la vida ate pone tan a distancia. Es curioso que esas personas suelen estar muy cerca del corazón a pesar de la lejanía.
He podido viajar a Madrid, a Tierra Santa y a Sevilla y compartir momentos inolvidables con personas estupendas. He visitado lugares magníficos, que me han maravillado y emocionado muchísimo. Gracias a esos viajes he conocido mejor a gente que ya conocía, en todos los casos ha sido un placer, y también, a otras personas a las que no había conocido hasta el momento en que nos encontramos por alguna razón inesperada. De todas esas personas, que son muchas, solamente una no me ha gustado.
Compartir el tiempo de ocio con gente a la que quieres es un tesoro que a menudo no sabemos apreciar.
Por todo ello:
por lo que pudo ser
por lo que fue
por ellas,
por nosotros,
por ti y por mi,
por el futuro esperanzador,
y por mil cosas más,
os deseo …
¡¡¡QUE EL RESPETO SEA LA PUERTA DE LA PAZ …
QUE EL AMOR SEA LA LLAVE DE LA VIDA!!!
FELIZ 2008


