Cual casaderas estentóreas, se prodigan las casaderas políticas catalanas. La elección de las alianzas será posterior a la de la pareja, o tal vez habrá una boda en 'menaich a truá'.
¿Para esto tanto dinero tirado?
¿Para esto tantos insultos, tantos panfletos, tantos números de cabaret?
Podían haber destinado todo este dispendio a poner en marcha proyecto de sostenibilidad económica. Nosotros les pagamos el sueldo para que gestionen con alegría, pero con seriedad y eficacia. Y ellos se dedican ha escupirse, chantagearse e insultarse, y a tildar a sus electores de ingenuos e incautos. Mientras que la sociedad de consumo sigue ahogando implacable a la ciudadanía. Pobres de nosotros.
Cierto es que nos dejamos liar, que nos creemos todo lo que nos cuentan en pos del alcance la felicidad. Cierto que nos prometen felicidad a precios escandalosos, pero lo peor de todo es que la felicidad escapa fina y voluble a sus promesas y a nuestros augurios. El dinero no da la felicidad. Puede ayudar a establecer un equilibrio de calidad de vida, sin embargo, la felicidad es un estado interior envuelto en bienestar individual, social, intelectual, cívico y económico. No es solo una casa maravillosa, un cochazo y unas vacaciones en un hilton hawaiano.
Cierto que nuestro sistema crítico está colapsado. Nos importa demasiado lo que piensen los demás y lo que dicen los pseudointelectuales, que repiten hasta la saciedad esos latiguillos absurdos.
Tanto tienes tanto vales. Una imagen vale más que mil palabras. Dónde las dan las toman. Ojo por ojo, diente por diente. La venganza es un plato que se toma frio. La vida es una mierda.
¡Absurdas sgeneralizaciones de ciertas particularidas reales!
Pero cierto es tambien que los políticos mienten, manipulan y se ceban en la ignorancia.
Posiblemente estaremos gobernados por un partido por el que si votamos, o no. Pero aunque gobierne el nuestro, también nos gobernará alguno al que no podemos ver ni en pintura.
¿Se repetirá el triSpartit? Es que eso ya sería el colmo.
Tal vez no sé muy bien lo que quiero, porqué nadie me ha hecho propuestas que me convenzan. Pero si que sé lo que no quiero. Que me gobierne una pandilla de mediocres incompetentes. Y la mayoría de los que actualmente están en el parlament, lo son.
¿Para cuando un partido inteligente con líderes inteligentes?
¿Para cuando alguién que mire directamente a los ojos y diga: Yo voy a luchar por tus intereses?
Lean los periódicos, vean la televisión, escuchen la radio...¡Pasen y vean! ¡La función ha comenzado!