Si trazamos la meta, y desconocemos el camino que nos lleva a ella,
deberemos caminar con cauta prudencia y buscar las vías para llegar a buen puerto.
Aunque lo más importante es no desfallecer ante las graves caídas en los terribles obstáculos que se nos presentan en el trayecto.
Tal vez un GPS nos pudiera ayudar.
Tal vez un buen corazón en cada ser humano, sea el mejor de los gepe-eses.
¿Realidad?
¿Sueño?
¡Soñemos esa realidad!
¡Realicemos ese sueño!
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