La gente, digamos que muchísimas personas, creen que sus palabras son tan trascendentes que deben de hacer de ello algo serio, grave, mordaz. La verdad es algo que se puede leer desde muchas perspectivas, aunque solo hay una realidad palpable e intangible. Le dan un tono a la palabra que la hace pesada y empalagosa. Se habla de política y de las promesas y declaraciones de los políticos como si fueran expresiones de sentido común, cuando, a pesar de ver con el cristal de cada cual, dicho sentido brilla por su ausencia.
Hablamos, escribimos, de unidad y desmembración, de cristianismo e islamismo, sin olvidar a los judíos, y a los predicadores eufórico-catastrofistas del quincuagésimo advenimiento, por poner un ejemplo absurdo, sin ánimo de ofender a nadie. Desmenuzamos en un análisis demagógico que llega al delirio el pasado, el presente y el futuro; tres conceptos prácticamente intangibles de nuestras limitaciones. Si voy a dar mi inclinación que me dejen con el budismo abierto y pacífico.
Hablamos del bien y del mal, de la guerra santa y del terrorismo, que si lo miramos ‘mal’, ya que mirarlo ‘bien’ podría llegar a ser inmoral, por cuanto que al hacerlo pudiera entenderse que apoyamos la intención, es también otra guerra santa, aunque nosotros no lo veamos así.( Hay que ver de que manera se puede jugar con las palabras).
Hablamos, escribimos, de unidad y desmembración, de cristianismo e islamismo, sin olvidar a los judíos, y a los predicadores eufórico-catastrofistas del quincuagésimo advenimiento, por poner un ejemplo absurdo, sin ánimo de ofender a nadie. Desmenuzamos en un análisis demagógico que llega al delirio el pasado, el presente y el futuro; tres conceptos prácticamente intangibles de nuestras limitaciones. Si voy a dar mi inclinación que me dejen con el budismo abierto y pacífico.
Hablamos del bien y del mal, de la guerra santa y del terrorismo, que si lo miramos ‘mal’, ya que mirarlo ‘bien’ podría llegar a ser inmoral, por cuanto que al hacerlo pudiera entenderse que apoyamos la intención, es también otra guerra santa, aunque nosotros no lo veamos así.( Hay que ver de que manera se puede jugar con las palabras).
Y lo decimos todo cargados de razón y, es natural que así sea, pues para cada cual sus propios motivos han de ser lo primero. Así se mide el nivel de autoestima íntimo. Tanto de los unos como de los otros. Es paradójico, como casi todo comportamiento humano en la vida, pero es así.
Hablamos de cualquier cosa en tono de vida o muerte, dando una importancia de la que en realidad carece. Hay temas realmente importantes. Si vamos a ser serios y no podemos esbozar una sonrisa ante las miserias sociales de la realidad que nos rodea, hablemos realmente de cosas serias. Hablamos demasiado, pero si hay que hablar que sea para buscar soluciones a gran escala. ¿Hablamos del hambre en el mundo? Propongo.
Hablamos de cualquier cosa en tono de vida o muerte, dando una importancia de la que en realidad carece. Hay temas realmente importantes. Si vamos a ser serios y no podemos esbozar una sonrisa ante las miserias sociales de la realidad que nos rodea, hablemos realmente de cosas serias. Hablamos demasiado, pero si hay que hablar que sea para buscar soluciones a gran escala. ¿Hablamos del hambre en el mundo? Propongo.