... y para quien no lo sepa que se entere al leer estas palabras, si las lee, y sino no lo sabrá, que no me gustan nada los tonos agresivos contra absolutamente nadie. El insulto deslegitima la palabra porqué la hace arma de fuego moral, y eso es intolerable.
Esta mañana he leído la noticia en periodistadigital y me he quedado en estado de shock (se escribe así, creo). Luego, con las prisas y el trabajo y los operarios de la carpintería que taladraban paredes y maderas al lado del despacho, que me tenían la cabeza como un tambor, se me ha ido el santo al cielo y se me ha olvidado por completo. Pero durante la lectura de tu arenga blogera, he recordado lo mal que me cae el tal Rubianes, al que encuentro impertinente y mordaz en tal mesura que me repatea los higadillos en sus monólogos , en general. Esta vez, en particular, se ha pasado tres pueblos, haya o no niños frente al televisor.
Totalmente de acuerdo, queridísimo Nono, en lo mal que lo han hecho. Deberían pedir perdón a tantos millones de españoles a los que han querido ofender gravemente. Siento tanta vergüenza ajena como me sucede en talels casos con esperpénticas declaraciones de los oponentes al tal Rubi_desmanes.
Lo justo es lo justo y la mala leche debiera reciclarse en toneladas de cariño.