... emocional, intelectual y político. La destrucción de la mano del ser humano es fracaso puro y duro.
La violencia genera más violencia, sea verbal o contundentemente física. Y, a propósito de ello, he leído hoy en la vanguardia un artículo de Remei Margarit instando a quién corresponda a poner límites las escenas de violencia, casi siempre gratuita, que vemos en la pequeña pantalla constantemente. Recomiendo ardiente y apasionadamente su lectura. Pudiera ser que explicara la moda de las grabaciones de agresiones a seres inocentes y desvalidos en el móvil.
Hay además otro artículo el el periódico de catalunya, que nos habla de lo mal que llevamos esto de hacernos mayores. Me ha chocado mucho leer la expresión que cito textualmente:
' Lo importante, al precio que sea, es aparentar menos de 40 años y, además, con una atrofiada mentalidad de 15, que todavía es peor.' del señor Enrique Arias Vega.
La última parte de la expresión no tiene desperdicio alguno. Lo demuestra cuando podemos acceder a la casa del Gran Hermano (Tarado, diría yo), y observar el comportamiento de muchas de las personas que se encuentran en ella. Hay gente que a los 20 años ya es vieja de mente, aunque más tarde y por un extraño trueque de paradoja existencial, querrá mantener la eterna juventud. Y hay gente a los 40 que tiene una mentalidad de 15, pero sin ningún sentido común que asista a su existencia cerebral.
Hay personas, en cambio, que siempre se mantienen con el ánimo y la actitud joven a cualquier edad. Gente creativa y trabajadora, que vive descubriendo las mieles del vivir cotidiano, y aporta cosas buenas en cualquier ámbito vital que toca. Espero poder encontrarme entre estás últimas mientras mi cuerpo funcione y mi mente pueda ser productiva en un cuerpo que me aguante.
Por cierto, ¡que ustedes me aguanten bien!