Y al decir querido, hablo literalmente, tu lo sabes …
En primer lugar, mis más amplios e incondicionales respetos, no solamente a las víctimas de los terrorismos de ETA o de AL QAEDA, sino a todas esas personas que sufren en sus carnes el dolor y el miedo producidos por otras personas, sea cual sea la causa, y sea cual sea su condición.
Dices en tu escrito de hoy 27 de febrero, que el anterior gobierno manipuló con los hechos del 11-M, y en este punto ya no me puedo contener para responderte. Con el mayor de todos los respetos.
Pero entonces sucedieron dos cosas. Un amigo mío me dijo que en la prensa radiofónica y televisiva de Italia se estaba extendiendo la noticia del atentado en España, cómo un acto terrorista de grupos islámicos. Y al poco, oí en nuestra televisión autonómica de Catalunya, dar la noticia de que Otegui había dicho que ETA no había sido. No sé porqué, la gente le creyó, y mira que tiene mala prensa el hombre.
A continuación seguí oyendo a Acebes, erre que erre con su empecinamiento numantino, afirmando por derechas , izquierdas, delante y detrás, que había sido ETA.
Eso pasa de manipulación, eso es engañar con el descaro más absoluto.
Cuando todo acabó, podían haber dicho, si fueran inteligentes, que mintieron a sabiendas para despistar al los verdaderos terroristas, pero no fue así.
Hoy, en sus fueros internos, todavía siguen manteniendo que ETA tuvo algo que ver, cuestión que nadie ha probado jamás, que se sepa. Con el cabreo que pillaron al perder las elecciones, que no se les quita ni a tiros, de haber pruebas ya las habrían cantado por todas las esquinas en coplas y sevillanas populares, nunca mejor dicho.
Los hechos son los que viví, no lo que me han dicho que ocurrió terceras personas. Así que me mantengo en mis trece.
En cuanto a los contactos , métodos que hayan empleado unos y otros, lo cierto es que hasta hoy no han funcionado. Por lo tanto, ¿por qué no dejar que lo intenten a su manera?
Todas esas personas que salen a la calle gritando arengas contra otras personas no piden la paz, piden venganza. No hay mucha diferencia con los que han matado, porqué hay un criminal de intención. Desear la muerte de otro ser humano no es precisamente el mejor ejemplo para pedir paz. ¡Vamos digo yo!