Si todo el mundo hablase por medio de la palabra oral o escrita como el señor LLuis Foix o la señora Remei Margarit, otro gallo nos cantaría. Puedo añadir a los demás colegas suyos que escriben en ese mismo diario, aunque personalmente sienta debilidad especial por los dos.
Los dos hacen de la palabra arte. Ese arte de expresarse con la educación y el sentido común, que le dan forma de respeto humano a la comunicación. Los dos son catalanes y los dos escriben en La Vanguardia. Se advierte por su discurso que son personas de bien, que estarían mejor en el poder que muchos de los y las gobernantes y gobernantas que nos rodean. Se puede decir y opinar cualquier cosa, sin embargo el tono del decir debe ser respetuoso con todo el mundo, incluso en la prensa humorística. El chiste, el chascarrillo, la chirigota, nunca debe ser tan sarcástico que dé a entender ofensa abierta a cualquier persona o sector social. La prudencia es una gran virtud de convivencia.
Remei y Lluis, y todas sus compañeras y compañeros son muy valientes, porqué a pesar de la persecución del castellano en Catalunya, siguen ahí resistiendo frente a las adversidades. ¡Seguid así compañeros en el exilio! ¡El futuro os dará la recompensa merecida! .....Ç:o)[
El sentido común y el sentido del humor son los menos comunes de todos los sentidos.
La mayoría de periodistas que escriben en este periódico lo hacen así, usando el lenguaje para expresar sus puntos de vista sin aviesas intenciones provocadoramente desagradables. Y en este mundo en el que hay tanta crispación religiosa, política y civil, sus escritos hacen que me sienta más orgullosa todavía de ser catalana y española.
Gracias a los dos y gracias a todos los demás.
Los dos hacen de la palabra arte. Ese arte de expresarse con la educación y el sentido común, que le dan forma de respeto humano a la comunicación. Los dos son catalanes y los dos escriben en La Vanguardia. Se advierte por su discurso que son personas de bien, que estarían mejor en el poder que muchos de los y las gobernantes y gobernantas que nos rodean. Se puede decir y opinar cualquier cosa, sin embargo el tono del decir debe ser respetuoso con todo el mundo, incluso en la prensa humorística. El chiste, el chascarrillo, la chirigota, nunca debe ser tan sarcástico que dé a entender ofensa abierta a cualquier persona o sector social. La prudencia es una gran virtud de convivencia.
Remei y Lluis, y todas sus compañeras y compañeros son muy valientes, porqué a pesar de la persecución del castellano en Catalunya, siguen ahí resistiendo frente a las adversidades. ¡Seguid así compañeros en el exilio! ¡El futuro os dará la recompensa merecida! .....Ç:o)[
El sentido común y el sentido del humor son los menos comunes de todos los sentidos.
La mayoría de periodistas que escriben en este periódico lo hacen así, usando el lenguaje para expresar sus puntos de vista sin aviesas intenciones provocadoramente desagradables. Y en este mundo en el que hay tanta crispación religiosa, política y civil, sus escritos hacen que me sienta más orgullosa todavía de ser catalana y española.
Gracias a los dos y gracias a todos los demás.
Gracias también a Mis Puñetas, compañero personal de red internáutica, por quién siento una profunda amistad, porqué aunque no pensemos en ocasiones de la misma manera, si estamos de acuerdo en lo esencial.
1 comentario:
Es muy difícil, querida colega blogera, ser político y honesto a la vez.
No digo que sea imposible, sólo digo que es muy difícil (haberlos, haylos, pero yo no los encuentro)...
Puede que el Sr. Foix y la Sra. Margarit estén haciendo un mejor servicio a la causa - sea cual sea la causa- desde donde están...
¡O no! pero en cualquier caso el grado de credibilidad que tiene para mi un periodista que no ocupa un cargo político es mucho mayor... al final, esperanza*
Un beso para ti, Rosa María.
*Ese era el título de una serie de TV de casi la prehistoria, pero es así: al final, esperanza.
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