Recordemos, mi querido Mis Puñetas, ... ( ¿a quién me recuerda esta expresión?, jejeje), que no el cristianismo sino los cristianos fueron a la guerra en nombre de Dios, de su Dios, de vuestro Dios, en el que ni creo ni adoro pero al que respeto por respeto a las buenas personas que tienen fe en Él. De los representantes de la Iglesia habría que hablar también. El miedo por vía de la palabra hacen mucho daño a las personas.
Los desmanes de los musulmanes violentos, desde luego no tienen excusa.
Del poder que ciertos entes, que se supone que son seres humanos, que ejercen sobre la ignorancia que da rienda suelta al miedo y a la violencia, ¿quién tiene la culpa?
La soberbia de todo aquel que con el don de la oratoria suficiente, la usa como arma para hacer creer a personas sin criterio, que se encuentra iluminado y en posesión de la verdad absoluta.
Alá nos asista y de paso les controle los malos instintos a los desmandados.
¡Salud hermanos y hermanas!