Efectivamente no está nada bien burlarse ni de ellos, ni de nadie... faltaría más. Pero un día, alguien, se burló de toda la cristiandad haciendo mofa y chufla de una coronación de espinas que todos sabemos lo que representa... Así que a mí tampoco me tiene que hablar nadie de respeto y tolerancia porque pudiendo armar un zisco, como lo arman otros, permanecí impasible al ademán y sobre todo a la ignorancia. Casualmente ese ser objeto de mofa y chanza tambén predicaba entonces bajo la consigna del Paz y Amor, y sobre todo RESPETO. Respeto del que no gozó ni antes, por razones digamos... ¿obvias?, ni ahora, dos mil años después, por razones... ¿cuales?
Respeto que no tuvo ese dirigente político con una figura que precisamente fue objeto de tortura, escarnio, burla y finalmente muerte. Sí, en manos de esos dirigentes estamos... porque los votamos, sencilla y claramente. Dictaduras o Democracias, da igual tanto monta monta tanto, es algo que se puede derrocar y ejemplos haylos, y si se quiere claro.
Pero en definitiva esa es la diferencia. Mientras algunos contemplabamos la escena, quietos y expectantes, otros pataleaban, y por supuesto también había el que negaba ya que de todo hay en la viña del señor... Pero los que patalearon lo hicieron desde la consigna del respeto, de las explicaciones, de las justificaciones posiblemente injustificadas de algo tan vil y humillante. Desde Uganda, pasando por Etiopía o Caldea, hasta el mundo occidental, en todos esos lugares el católico, ortodoxo o no, de rito oriental o no, prestó el máximo respeto ante la irrespetuosidad. Esa es y seguirá siendo la gran diferencia.
Al final cuesta menos pegarle un guantazo a uno y quedarse descansando pagando los correspondientes cincuenta euros de multa... eso es algo que siempre se ha dicho. Sin embargo el cristiano aguanta con denodada paciencia los embites de la comunidad mundial... seguramente por bochorno, por verguenza, el caso es que, como en el estatut, los palos siempre llegan al mismo sitio. Pero eso sí ¡Cuidado no ofendamos al arabe!
Respeto que no tuvo ese dirigente político con una figura que precisamente fue objeto de tortura, escarnio, burla y finalmente muerte. Sí, en manos de esos dirigentes estamos... porque los votamos, sencilla y claramente. Dictaduras o Democracias, da igual tanto monta monta tanto, es algo que se puede derrocar y ejemplos haylos, y si se quiere claro.
Pero en definitiva esa es la diferencia. Mientras algunos contemplabamos la escena, quietos y expectantes, otros pataleaban, y por supuesto también había el que negaba ya que de todo hay en la viña del señor... Pero los que patalearon lo hicieron desde la consigna del respeto, de las explicaciones, de las justificaciones posiblemente injustificadas de algo tan vil y humillante. Desde Uganda, pasando por Etiopía o Caldea, hasta el mundo occidental, en todos esos lugares el católico, ortodoxo o no, de rito oriental o no, prestó el máximo respeto ante la irrespetuosidad. Esa es y seguirá siendo la gran diferencia.
Al final cuesta menos pegarle un guantazo a uno y quedarse descansando pagando los correspondientes cincuenta euros de multa... eso es algo que siempre se ha dicho. Sin embargo el cristiano aguanta con denodada paciencia los embites de la comunidad mundial... seguramente por bochorno, por verguenza, el caso es que, como en el estatut, los palos siempre llegan al mismo sitio. Pero eso sí ¡Cuidado no ofendamos al arabe!